Si algo distingue a Iván Domínguez, además de su proximidad a la lonja y a la huerta, es la búsqueda de la armonización de sabores y la justa elaboración de los productos para que lleguen “vivos” pero engrandecidos a la mesa. Estas son los guiños de identidad del que él denomina Cocina Gallega Atlántica, más hermandada con la cocina del norte de Europa que con la mediterránea.

Se trata de una cocina contemporánea, atenta a las nuevas técnicas, pero puestas estas a disposición de la despensa que ofrece la tierra y el mar gallegos. Galicia juega un papel de creciente importancia gracias a las ventajas de su excelente materia prima y su tradición, pero también al empuje de cocineros que están a aplicar las técnicas contemporáneas y recuperando productos autóctonos poco utilizados hasta el de ahora en la cocina de alto nivel. La cocina de Iván Domínguez es una cocina de producto y estacional, elegante e equilibrada, que sorprende por el sabor, color, aroma y textura que consigue. “Tenemos que enganchar por la boca, no por las técnicas que hay detrás”, defiende. Para Iván Domínguez, la cultura gastronómica atlántica sigue tendencias como la cocina de proximidad o quilómetro cero, así como respeta las raíces y confía en la creatividad como un aliado para ganarse a un cliente cada vez más exigente y entendido.