Pasaron los años desde aquel verano de 2008 en el que Silabario abría sus puertas, y estos 6 años vivimos muchas cosas, algunas muy buenas y otras no tanto, alegrías, risas, metas cumplidas, decepciones, y sobre todo, mucho trabajo.

Después de estos años sigue más viva que nunca una frase de los primeros días que desde Silabario hice mía: «empezar desde el principio»; nunca fui amigo de atajos, nunca me apunte a tendencias efímeras en cocina, la nuestra sigue siendo una cocina del «Baixo Miño», profundamente gallega en sus raíces que huye de la globalización gastronómica que difumina la esencia de la cocina.