Julio Sotomayor siempre estuvo muy apegado a los fogones por grandes cocineros en el seo de su familia, entre los que destaca la figura de Tito Guzmán.

Empezó su recorrido por diferentes restaurantes y con tan solo 23 años tomó los mandos del Monasterio de San Clodio. Después fue a Praga para colaborar en la apertura deñ Hotel Talía de cinco estrellas. En su camino se cruzó en repetidas ocasiones con su primo Daniel Guzmán.

A partir de este momento Julio marchó a Cataluña y trabajó con Santi Santamaría e Iván Solá en el restaurante Can Fabes de San Celoni, además de dirigir dos cocinas del Grupo Paradis, para terminar su periplo en el Castell D’Empordá.

Durante este tiempo, desde la distancia, empezó a gestarse la idea de montar un restaurante con Daniel Guzmán en su ciudad natal, en el que poder plasmar sus conocimientos y su amor por la cocina, y por fin… echar raíces.